
La Colegiata de Santa María de Xàtiva, también conocida como La Seu, es el principal templo religioso de la ciudad de Xàtiva, en la provincia de Valencia, España. Representa uno de los ejemplos más destacados del gótico valenciano tardío y un símbolo del poder histórico de la ciudad durante la Edad Media.
La colegiata se erigió sobre una antigua mezquita tras la conquista cristiana de Jaime I en el siglo XIII. Su construcción comenzó oficialmente en el siglo XVI, prolongándose durante varios siglos. La planta responde a un diseño gótico de tres naves con girola y capillas laterales, pero el edificio incorpora elementos renacentistas y barrocos debido a su larga ejecución. Fue elevada a rango de colegiata en 1413 por el papa Benedicto XIII.
El templo presenta una imponente fachada principal de piedra caliza con tres portadas y una cúpula de gran tamaño visible desde distintos puntos de la ciudad. En su interior destacan el altar mayor, el claustro renacentista y numerosas obras de arte sacro, incluidas piezas de orfebrería y pintura de los siglos XVI al XVIII. Su campanario, de 69 metros, domina el perfil urbano de Xàtiva.
La Colegiata de Santa María ha sido tradicionalmente el centro religioso y ceremonial de Xàtiva. Alberga eventos litúrgicos de importancia, como la Semana Santa setabense, y se integra en el patrimonio monumental que conforma la identidad histórica de la ciudad. Su conservación y restauración continúan siendo objeto de atención patrimonial tanto local como regional.
Un visia imprescindible para una ruta por Xàtiva en un día
La Colegiata de Santa Maria «La Seu» es sede de pasos de Semana Santa


La Seu ocupa el corazón de Xàtiva, en la actual Plaza de la Seu, y desde hace siglos ha sido el principal centro religioso y social de la ciudad. Su relevancia creció especialmente tras la conquista cristiana de Xàtiva por Jaime I en el siglo XIII, cuando se consagró como iglesia principal sobre antiguos espacios islámicos.
Durante siglos, fue el templo más importante de la diócesis y aspiró incluso a convertirse en catedral. Su categoría de colegiata refleja el poder religioso y económico que tuvo Xàtiva, especialmente en época medieval y moderna, cuando la ciudad era una de las más influyentes del Reino de Valencia.
La construcción de la Seu comenzó en el siglo XVI, aunque el lugar ya tenía tradición religiosa anterior. Las obras se prolongaron durante varios siglos, lo que explica la mezcla de estilos arquitectónicos.
Uno de los momentos más duros para la ciudad —y para el templo— fue la Guerra de Sucesión Española. Tras la quema de Xàtiva en 1707 ordenada por Felipe V, gran parte de la ciudad quedó destruida. La Seu sobrevivió, pero sufrió daños y perdió parte de su patrimonio.
A lo largo del siglo XVIII y posteriores, el templo fue ampliado y reformado, consolidando su aspecto actual.
La Seu de Xàtiva es un magnífico ejemplo de transición entre estilos:
Más allá de su función religiosa, la Seu es un referente cultural y turístico. Forma parte esencial de cualquier recorrido por Xàtiva, junto al castillo y el casco antiguo.
Es, en definitiva, un reflejo de la historia de la ciudad: desde su pasado medieval hasta su reconstrucción tras la guerra, pasando por su época de esplendor.
