
Desde la Edad Media, el comercio ha sido uno de los pilares fundamentales del desarrollo económico y social de Xàtiva. Gracias a su posición estratégica entre la costa valenciana y el interior de la península, la ciudad se convirtió durante siglos en un importante centro de intercambio de productos.
Xàtiva estaba situada en una ruta clave que conectaba Valencia con Castilla y Andalucía. Esto facilitó que mercaderes, viajeros y artesanos pasaran por la ciudad, generando actividad en:
Durante la época medieval islámica, la ciudad ya era conocida por su actividad artesanal y comercial, especialmente en textiles y papel.
Uno de los productos más importantes fue el papel, introducido durante la etapa musulmana.
La producción de papel convirtió a Xàtiva en uno de los centros papeleros más importantes de Europa occidental entre los siglos XII y XV. Este producto se exportaba a muchas zonas del Mediterráneo y favoreció el crecimiento de los comercios locales relacionados con:
Los mercados semanales y ferias anuales fueron fundamentales para la economía local.
Uno de los eventos comerciales más importantes fue la actual Fira d’Agost de Xàtiva, cuyos orígenes se remontan al siglo XIII cuando el rey Jaime I de Aragón concedió permiso para celebrar una gran feria comercial.
En estas ferias se vendían:
Durante siglos atrajeron comerciantes de toda la región.
Como ocurría en muchas ciudades medievales, algunas calles de Xàtiva estaban asociadas a determinados oficios. Allí se concentraban talleres y tiendas de:
Esto daba lugar a barrios comerciales muy activos, donde la vida económica y social se mezclaban constantemente.
Con la llegada del ferrocarril en el siglo XIX, Xàtiva reforzó su papel comercial en la comarca de La Costera.
Las nuevas infraestructuras facilitaron la llegada y salida de mercancías como:
A partir del siglo XX, el comercio urbano evolucionó hacia tiendas especializadas, mercados municipales y pequeños negocios familiares, muchos de los cuales se han mantenido durante generaciones.
El propio nombre ya indica su función histórica: “Botigues” significa tiendas. Durante siglos fue una de las calles más comerciales de la ciudad. Allí se concentraban:
Era una calle muy transitada porque conectaba zonas importantes del casco histórico.
La Carrer Moncada era una de las vías principales de la ciudad histórica. En torno a 1900 concentraba numerosos comercios y servicios. Entre los negocios que se podían encontrar estaban:
Además, muchas familias acomodadas tenían aquí sus casas, lo que generaba aún más actividad comercial.
La plaza del mercado era el auténtico centro económico de la ciudad. Aquí se instalaban:
Los días de mercado la plaza se llenaba de gente de toda la comarca de La Costera, convirtiéndose en uno de los puntos más animados de Xàtiva.
Las tiendas tenían una apariencia muy característica:
La iluminación era limitada, muchas veces con luz natural de la puerta o lámparas de aceite.
En las tiendas de Xàtiva hacia 1900 se podían encontrar productos básicos para la vida diaria:
Alimentación
Otros productos
Muchos alimentos se vendían a peso o a granel, envolviéndolos en papel.
Aunque había tiendas mixtas, también existían comercios especializados:
Estas tiendas solían concentrarse en las calles más transitadas del centro histórico.
Las tiendas no eran solo lugares para comprar. Eran también centros de conversación y vida social.
Los vecinos comentaban allí:
Por eso, el pequeño comercio fue durante mucho tiempo el corazón de la vida cotidiana de Xàtiva.

