
Diseñado para ver lo imprescindible sin prisas y disfrutando de la gastronomía local.
Empieza el día en lo más alto. Recorre el Castell Menor y el Major para disfrutar de las mejores vistas de la ciudad. El mejor momento para evitar el calor y disfrutar de la historia militar de Xàtiva.
🏰 Guía completa del CastilloBaja caminando hacia el centro y haz una parada obligatoria en la Ermita de Sant Feliu. Es la más antigua y su porche románico es pura paz.
No puedes decir que has estado en Xàtiva si no pruebas su plato estrella. A diferencia de la paella, el arròs al forn se cocina en cazuela de barro y destaca por su sabor intenso, su cabeza de ajos central y el "blanquet".
Dedica la tarde a los dos grandes contenedores de la memoria setabense. Desde el misticismo de la Colegiata hasta el simbolismo rebelde de la Casa de la Enseñanza.
Despídete de la ciudad recorriendo el murmullo del agua. Xàtiva es la ciudad de las mil fuentes; descubrir sus ejemplares reales es la mejor forma de ver cómo cae el sol sobre la piedra.
⛲ Ver mapa de las fuentes*No olvides pasar por una pastelería local para llevarte una almoixàvena recién hecha.
Lo que nadie te cuenta para que tu visita sea perfecta:
Evita el casco antiguo (calles muy estrechas). Lo mejor es dejar el coche en el Parking del Pabellón de Voleibol o en la zona de la Estación de Tren. Desde allí, estás a solo 10 minutos a pie del centro neurálgico.
Si no quieres subir al Castillo, ve al Mirador de Bellveret al caer el sol. Tendrás una panorámica espectacular de la Colegiata y los tejados de la ciudad con una luz dorada increíble.
Xàtiva es una ciudad de cuestas y piedra. Olvida los tacones o suelas lisas; usa calzado con buen agarre. Además, aprovecha que eres la "Ciudad de las Mil Fuentes": el agua es potable y fresca, ¡lleva tu botella rellenable!
Si vienes un domingo, reserva tu mesa para el Arròs al Forn con al menos 48h de antelación. Es el día sagrado de la familia setabense y los restaurantes se llenan por completo.