
Debido a la gran cantidad de fuentes, manantiales y puntos de agua que históricamente han existido en su término y dentro del casco urbano.
Xàtiva se encuentra en una zona donde confluyen numerosos manantiales naturales procedentes de la Sierra del Castell y de acuíferos subterráneos.
Desde la antigüedad, el agua brotaba fácilmente en distintos puntos de la ciudad, lo que permitió crear muchas fuentes públicas para abastecer a la población.
Durante siglos —especialmente en época árabe y posteriormente medieval— se construyeron fuentes para:
En distintos barrios había pequeñas fuentes, algunas muy sencillas y otras monumentales. históricamente había decenas repartidas por calles, plazas y caminos.
El nombre “mil fuentes” no significa que haya exactamente mil, sino que es una forma de expresar la gran abundancia de agua y fuentes que caracterizaba a la ciudad durante siglos.
Es la fuente más famosa de Xàtiva. Fue construida en el siglo XVIII y posee 25 caños alineados en una gran pared de piedra.
Durante el siglo XIX era uno de los principales puntos donde los vecinos recogían agua.
Características:
Situada en una de las plazas del centro histórico, esta fuente se caracteriza por la figura de un león del que sale el agua.
En el siglo XIX era un punto importante de abastecimiento para el barrio y un lugar de encuentro social.
Esta fuente está situada cerca de la iglesia de la Trinidad y fue muy importante para el abastecimiento del barrio.
En el siglo XIX servía tanto para:
Ubicada en la Plaza de San Francisco, una de las más importantes de la ciudad.
En el siglo XIX era una fuente muy utilizada debido a que la plaza era uno de los centros comerciales y sociales de Xàtiva.
Curiosidad histórica:
En algunos documentos antiguos se menciona que en Xàtiva había fuentes prácticamente en cada barrio, algo que sorprendía a viajeros medievales y modernos.
En el siglo XVIII, la ciudad tenía numerosas fuentes repartidas por el casco urbano y la ladera del castillo. Muchas estaban situadas estratégicamente para abastecer a los distintos barrios. La mayor parte del agua procedía de manantiales de la montaña del castillo y descendía por gravedad hacia la ciudad.
Zona alta (ladera del castillo)
Zona del casco medieval
Zona central y plazas
Zona baja y accesos a la ciudad
