Ruta de la Xàtiva Antigua y Medieval
Xàtiva atesora una historia milenaria que se respira en cada una de las piedras de su casco antiguo. Este itinerario cronológico te propone un viaje en el tiempo desde sus orígenes íberos y romanos hasta su época de máximo esplendor como una de las capitales más influyentes del Reino de Valencia durante la Edad Media.
Ficha Técnica del Recorrido
El Recorrido: Paso a paso
La ruta arranca en la histórica Plaza del Mercado, el verdadero corazón de la actividad comercial gremial durante siglos. Desde allí, el trazado se adentra en el laberinto de callejuelas estrechas y sombrías que todavía conservan el trazado sinuoso característico de la época islámica.
A medida que avanzas por la calle de las Tiendas o la calle Moncada, la arquitectura militar y religiosa empezará a ganar protagonismo. Encontrarás restos de murallas medievales que protegían la ciudad y ermitas primitivas de la época de la reconquista, testigos mudos del paso de diversas civilizaciones.
Puntos de Interés en la Ruta
- **Iglesia de Sant Feliu:** Ubicada en la falda de la montaña, es el templo cristiano más antiguo de la ciudad, levantado sobre una antigua basílica visigoda.
- **Plaza del Mercado:** El centro neurálgico medieval rodeado de soportales que albergaban los diferentes gremios.
- **Museo de l'Almodí:** Un antiguo pósito de trigo del siglo XVI que hoy custodia importantes restos arqueológicos de la ciudad.
Consejos Prácticos
Al transcurrir por el casco antiguo, la ruta incluye algunas calles empedradas y tramos con ligeras pendientes que ascienden hacia la montaña. Se recomienda llevar un calzado cómodo y evitar las horas de máxima afluencia en las zonas comerciales si se prefiere disfrutar del silencio y la tranquilidad de las plazas medievales.
Preguntas Frecuentes
El punto más práctico para iniciar el itinerario es la Plaza del Mercado. Es una zona de muy fácil acceso desde el centro de la ciudad y donde puedes orientarte rápidamente con los mapas informativos disponibles.
Sí, la ruta es muy accesible en su mayor parte. Únicamente hay que tener en cuenta que la visita a monumentos como Sant Feliu exige subir una pendiente algo pronunciada por la ladera de la montaña.
No todos los templos y espacios museísticos abren a diario. Se recomienda consultar previamente los horarios actualizados de lugares clave como el Museo de l'Almodí o la Iglesia de Sant Feliu antes de iniciar el recorrido.
Pasear con perro por las calles, plazas y exteriores de los monumentos medievales no supone ningún problema. No obstante, el acceso al interior de los edificios históricos suele estar restringido a animales de compañía.
