Uno de los grandes tesoros artísticos del templo son las pinturas murales del presbiterio.
Estas obras fueron realizadas por Salvador Pallás, artista natural de la vecina localidad de Chella, y representan diversos episodios de la vida de San Francisco de Paula.
En 1976 fueron restauradas por Enrique y Bartolomé Casoval, permitiendo conservarlas en buen estado hasta nuestros días
Pocas personas saben que la iglesia custodia una reliquia de San Francisco de Paula, un objeto de gran valor devocional para los fieles.
Esta reliquia convierte al templo en un lugar especialmente significativo durante las celebraciones dedicadas al santo patrón.
