Las Cuevas del Turco son, probablemente, el lugar más sorprendente y desconocido de Chella. A simple vista parecen unas pequeñas ventanas abiertas en mitad de un acantilado imposible, pero detrás de ellas se esconde una historia que se remonta a la Edad Media y que conecta directamente con el pasado musulmán de la comarca.
Pocos visitantes saben que estas cuevas no fueron viviendas ni refugios ocasionales, sino auténticos graneros fortificados utilizados para proteger el bien más preciado de una comunidad: sus alimentos.
Las Cuevas del Turco se encuentran excavadas en una pared vertical de la Peña del Turco, en un barranco próximo a El Salto de Chella.
Su localización resulta espectacular: las covachas aparecen suspendidas a varios metros del suelo, integradas en la roca y dominando el paisaje desde una posición prácticamente inaccesible.
Precisamente esa dificultad de acceso es uno de los aspectos que más llaman la atención del visitante.
La cifra varía según las fuentes.
Las investigaciones arqueológicas tradicionales hablan de dieciséis covachas artificiales abiertas en la ladera de la Peña del Turco.
Estas presentan características similares:
La más baja se encuentra a unos ocho metros sobre el fondo del barranco, lo que explica la enorme dificultad para acceder a ellas.
Es una de las grandes incógnitas. Se cree que sus antiguos usuarios utilizaban:
Una vez retirados estos elementos, las cuevas quedaban prácticamente inaccesibles para intrusos. Era un método sencillo pero extraordinariamente eficaz para garantizar la seguridad de las reservas. Además, permiten contemplar una parte menos conocida del patrimonio valenciano.
Entre los siglos VIII y XIII, numerosos grupos bereberes se establecieron en diferentes zonas de la península ibérica, llevando consigo sus costumbres y sistemas de organización.
Los «agadir» eran construcciones habituales en el norte de África y funcionaban como depósitos comunales protegidos. Las Cuevas del Turco constituyen uno de los mejores ejemplos conservados de esta tradición en tierras valencianas.
Muchos especialistas comparan las Cuevas del Turco con las famosas Covetes dels Moros. Ambos conjuntos comparten numerosas similitudes:
Sin embargo, las cuevas de Chella son menos conocidas y mucho más difíciles de visitar
La forma más sencilla de observarlas es combinando la visita con otros atractivos de Chella.
Itinerario recomendado
También existen rutas senderistas más largas que conectan Chella con Bolbaite y permiten contemplar las cuevas desde distintas perspectivas
No. A diferencia de las Covetes dels Moros, las Cuevas del Turco no son visitables interiormente debido a su complicada ubicación.
Lo habitual es contemplarlas desde la distancia, aprovechando las rutas senderistas y los miradores del entorno. Esta inaccesibilidad ha contribuido, además, a conservar su carácter misterioso.

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