Cada febrero, las calles de Xàtiva retroceden en el tiempo. La mítica Albereda se convierte en un museo efímero donde brillan los cromados y el diseño de épocas doradas, reuniendo a coleccionistas y entusiastas del automovilismo clásico de toda la región.
Este encuentro anual permite admirar desde populares modelos que movilizaron a generaciones hasta exclusivas piezas de lujo restauradas con precisión artesanal. Es una oda a la ingeniería de antes, donde cada curva y cada motor cuentan una historia de libertad sobre el asfalto
El momento más fotogénico del evento es el desfile. Ver estas joyas mecánicas circulando frente a la Seu o bajo las murallas del Castillo crea un contraste visual único, fusionando el patrimonio arquitectónico con el legado industrial.








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