La Picaeta: No se empieza sin los cacahuetes y las olivas sobre la mesa. Es el momento de la conversación previa.
El Bocadillo (L’Entrepà): El corazón del almuerzo. En Xàtiva destacan los de embutido local, tortilla de ajos tiernos o el clásico de lomo con pimientos.
El Gasto: Acompañar siempre con una ensalada de tomate y cebolla de la huerta setabense.
El Cremaet: El cierre maestro. Café con ron quemado, azúcar, canela, granos de café y un trocito de corteza de limón. Debe servirse con sus tres capas bien diferenciadas.