el reto es controlar la evaporación del caldo y el punto del arroz
Raciones
4 personas
La paella valenciana es el plato más internacional de España y un emblema cultural protegido como Bien de Interés Cultural. La receta tradicional de los pueblos de interior, como los de La Costera y La Canal, destaca por un sofrito muy cuidado, el uso de las carnes doradas a la perfección y el inconfundible aroma a leña y romero
Ingredientes
El arroz: 400 g de arroz redondo (de la variedad Senia o Bomba, D.O. Arroz de Valencia)
Las carnes: 500 g de pollo troceado y 400 g de conejo troceado (con sus hígados)
Las verduras de la huerta: 200 g de bajoqueta o ferraura (judía verde plana valenciana), 100 g de garrofó (alubia blanca gigante autóctona) y 50 g de tavella (alubia blanca tierna pequeña)
La base del sofrito: 1 tomate maduro grande rallado, 2 dientes de ajo picados finos (opcional, muy común en el interior) y 1 cucharadita de pimentón dulce
Para el caldo y aroma: Hebras de azafrán, 1 ramita de romero fresco (imprescindible), aceite de oliva virgen extra, sal y agua (aproximadamente el triple del volumen de arroz)
Preparación
1. Dorar la carne (El secreto del color)
Coloca la paella perfectamente nivelada sobre el fuego con un buen chorro de aceite de oliva en el centro y un puñado de sal alrededor del borde para que no salpique.
Añade los trozos de pollo y conejo. Fríelos a fuego medio de manera constante hasta que adquieran un tono dorado intenso y uniforme. No tengas prisa; este paso crea los jugos que darán sabor al arroz.
2. Sofrito de verduras y tomate
Desplaza las carnes hacia los bordes exteriores de la paella, donde hay menos calor.
En el centro libre, echa las judías verdes (ferraura), el garrofó y la tavella. Sofríelas durante unos 5 minutos hasta que tomen algo de color.
Incorpora el ajo picado y el tomate maduro rallado en el centro. Cocina el tomate hasta que pierda toda el agua y empiece a oscurecerse. Añade la cucharadita de pimentón dulce, remueve todo rápido con las verduras y la carne durante 5 segundos para que no se queme e inmediatamente vierte el agua
3. Cocción del caldo
Llena la paella de agua hasta llegar casi al borde de los remaches de las asas.
Añade las hebras de azafrán, sube el fuego al máximo y deja que hierva de forma vigorosa durante unos 15 a 20 minutos. Esto permitirá que las carnes queden tiernas y se cree un caldo sabroso y concentrado. El nivel del caldo bajará hasta quedar justo por debajo de los remaches.
4. Añadir el arroz
Rectifica de sal (el caldo debe estar un punto alegre de sal, ya que el arroz absorberá mucha).
Añade el arroz haciendo una línea diagonal de lado a lado (el tradicional cavalló) para asegurar la cantidad justa, y luego repártelo de manera uniforme por toda la paella con la paleta. A partir de este momento, no se vuelve a remover el arroz para que no suelte almidón.
Coloca la ramita de romero fresco en el centro para que perfume el conjunto.
5. El control del fuego y el Socarrat
Cocina los primeros 8-10 minutos a fuego muy vivo, vigilando que el caldo burbujee por igual en toda la superficie.
Retira la rama de romero tras unos 5 minutos para que su sabor no sature el plato.
Baja el fuego al mínimo durante los últimos 8 minutos, dejando que el caldo se consuma por completo y el grano quede seco.
Para conseguir el socarrat (la costra crujiente del fondo): En el último minuto, aviva el fuego con fuerza. Escucharás un chisporroteo característico y notarás un aroma a tostado (sin llegar a quemado). Apaga el fuego inmediatamente.
6. Reposo obligado
Cubre la paella con un paño limpio o un trozo de papel de periódico y déjala reposar 5 minutos en seco antes de servirla. Esto asentará los sabores y terminará de dejar el grano en su punto óptimo